Taylor, Fayol, Weber
Frederick Taylor:
Antes de las
propuestas de Taylor, los obreros eran responsables de planear y ejecutar sus
labores. A ellos se les encomendaba la producción y se les daba la “libertad”
de realizar sus tareas de la forma que ellos creían era la correcta. Él decía
“encargados y jefes de taller saben mejor que nadie que sus propios
conocimientos y destreza personal están muy por debajo de los conocimientos y
destreza combinados de todos los hombres que están bajo su mando. Incluso los
gerentes con más experiencia dejan a cargo de sus obreros el problema de
seleccionar la mejor forma y la más económica de realizar el trabajo”. De ahí
que sus principios “vistos en su perspectiva histórica, representaron un gran
adelanto y un enfoque nuevo, una tremenda innovación frente al sistema”.
Existe una
diferencia muy particular entre la teoría de Taylor y Henri Fayol, es el uso del tiempo, ya que
Fayol se enfoca más en la estructura general de la organización , mientras que
Taylor se enfocaba más en el método y herramientas del trabajo para una mejor
eficacia.
- Principios de la
Industria del trabajo
§ Estudio de Tiempos.
§ Estudio de
Movimientos.
§ Estandarización de
herramientas.
§ Departamento de
planificación.
§ Principio de
administración por excepción.
§ Tarjeta de enseñanzas para los trabajadores.
§ Reglas de cálculo para el corte del metal.
§ El sistema de ruteo.
§ Métodos de determinación de costos.
§ Selección de empleados por tareas.
§ Incentivos si se
termina el trabajo a tiempo.
A
continuación se describirán los cuatro principios que darían el giro a la
manera de cómo se hacía el trabajo en aquella época, es así como las personas
que administran la producción deben adquirir nuevas responsabilidades. Según
él, los managers:
1.
Elaboran una ciencia para la ejecución de cada una de las operaciones del
trabajo, la cual sustituye al viejo modelo empírico.
2. Seleccionan científicamente a los trabajadores, les adiestran, les enseñan
y les forman, mientras que en el pasado cada trabajador elegía su propio
trabajo y aprendía por sí mismo como mejor podía.
3. Colaboran cordialmente con los trabajadores para asegurarse de que el
trabajo se realiza de acuerdo con los principios de la ciencia que se ha
elaborado.
4. El trabajo y la responsabilidad se reparten casi por igual entre el
management y los obreros. El management toma bajo su responsabilidad todo aquel
trabajo para el que está más capacitado que los obreros, mientras que, en el
pasado, casi todo el trabajo y la mayor parte de la responsabilidad se echaban
sobre las espaldas de los trabajadores.
El deseo de
Taylor en aplicar su adorado “scientific management”, iba en la dirección de
conseguir la máxima prosperidad tanto para el empresario, como para el
trabajador, aun así, después contradice esta afirmación diciendo que ha visto
como los trabajadores que empiezan a tener aumentos en su sueldo en más de un 60%
se convierten "tomadores de trago" y empiezan a disminuir su
producción y, así, su calidad de vida; de ahí que el 60% en el aumento de
sueldo sea para él el tope máximo a pagarle.
Para él, el
hombre es, por naturaleza, perezoso e intenta escudarse en ello para realizar
lentamente su trabajo haciendo creer al empresario que está dando lo mejor de
sí. De ahí que se deben medir los tiempos y los movimientos de estos
trabajadores para estudiarlos y encontrar la mejor combinación de movimientos
musculares para elevar la producción y, también, dar uniformidad a los
procesos, lo que no ocurría en el antiguo sistema. Para ello era necesario
dividir entre quienes piensan las mejores maneras de hacer el trabajo y quienes
tienen las fortalezas físicas para ejecutarlo, a los primeros se les daba la
responsabilidad de adiestrar a los segundos hasta obtener de ellos el mayor
rendimiento que su cuerpo pudiera dar. También hablaba de la especialización de
tareas, pues de esta manera, el trabajador gana más tiempo y destreza haciendo
lo mismo todos los días. (La
organización científica del trabajo según Taylor.)
"Taylor
afirmaba que esta holgazanería constituye el más agudo de los males que afectan
a los obreros."
Él
explicaba las etapas para poner en funcionamiento su nueva organización
científica del trabajo:
1. Hallar de diez a quince obreros (si es posible en distintas empresas y de
distintas regiones) que sean particularmente hábiles en el trabajo a analizar.
2. Definir la serie exacta de movimientos elementales que cada uno de estos
obreros lleva a cabo para ejecutar el trabajo analizado, así como los útiles y
materiales que emplean.
3. Determinar con un cronómetro el tiempo necesario para realizar cada uno de
estos movimientos elementales y elegir el modo más simple de ejecución.
4. Eliminar todos los movimientos mal concebidos, los lentos o inútiles.
5. Tras haber suprimido así todos los movimientos inútiles, reunir en una
secuencia los movimientos más rápidos y los que mejor permiten emplear los
mejores materiales y útiles.
Henry Fayol:
Fayol
presentó un informe sobre la alteración y la combustión espontánea de la hulla
expuesta al aire. Este trabajo tuvo una gran acogida y consagró a Fayol como un
hombre de ciencia.
Es sobre todo conocido por sus aportaciones en
el terreno del pensamiento administrativo. Expuso sus ideas en la obra
Administración industrial y general, publicada en Francia en 1916. Tras los
aportes realizados por Taylor en el terreno de la organización científica del
trabajo, Fayol, utilizando una metodología positivista, consistente en observar
los hechos, realizar experiencias y extraer reglas, desarrolló todo un modelo
administrativo de gran rigor para su época.
En otra obra
suya, La incapacidad industrial del estado (1921), hizo una defensa de los
postulados de la libre empresa frente a la intervención del Estado en la vida
económica. El modelo administrativo de Fayol se basa en tres aspectos
fundamentales: la división del trabajo, la aplicación de un proceso
administrativo y la formulación de los criterios técnicos que deben orientar la
función administrativa. Para Fayol, la función administrativa tiene por objeto
solamente al cuerpo social: mientras que las otras funciones inciden sobre la
materia prima y las máquinas, la función administrativa sólo obra sobre el
personal de la empresa. Fayol resumió el resultado de sus investigaciones en
una serie de principios que toda empresa debía aplicar: la división del
trabajo, la disciplina, la autoridad, la unidad y jerarquía del mando, la
centralización, la justa remuneración, la estabilidad del personal, el trabajo
en equipo, la iniciativa, el interés general, etc.
Hizo
grandes contribuciones a los diferentes niveles administrativos. Escribió Administration industrielle et genérale,
el cuál describe su filosofía y sus propuestas.
Fayol
dividió las operaciones industriales y comerciales en seis grupos:
1. Técnicos
2. Comerciales
3. Financieros
4. Administrativos
5. Seguridad
6. Contable
Esta
escuela es contemporánea a la de la Administración Científica, cuyo fundador
fue Frederick
Taylor.
Además es
considerado el fundador de la escuela clásica de administración
de empresas, fue el primero en sistematizar el comportamiento
gerencial y estableció los 14 principios de la administración:
1. Subordinación de intereses particulares, a los intereses generales de la
empresa: por encima de los intereses de los empleados están los intereses
de la empresa.
2. Unidad de mando: en cualquier trabajo un empleado sólo deberá recibir
órdenes de un superior.
3. Unidad de Dirección: un solo jefe y un solo plan para todo grupo de
actividades que tengan un solo objetivo. Esta es la condición esencial para
lograr la unidad de acción, coordinación de esfuerzos y enfoque. La unidad de
mando no puede darse sin la unidad de dirección, pero no se deriva de esta.
4. Centralización: es la concentración de la autoridad en los altos
rangos de la jerarquía.
5. Jerarquía: la cadena de jefes que va desde la máxima autoridad a los
niveles más inferiores y a la raíz de todas las comunicaciones que van a parar
a la máxima autoridad.
6. División del trabajo: quiere decir que se debe especializar las tareas
a desarrollar y al personal en su trabajo.
7. Autoridad y responsabilidad: es la capacidad de dar órdenes y esperar
obediencia de los demás, esto genera más responsabilidades.
8. Disciplina: esto depende de factores como las ganas de trabajar, la
obediencia y la dedicación un correcto comportamiento.
9. Remuneración personal: se debe tener una satisfacción justa y
garantizada para los empleados.
10. Equidad: amabilidad y justicia para lograr
la lealtad del personal.
11. Orden: las personas y los materiales deben
estar en el lugar indicado en el momento preciso.
12. Estabilidad y duración del personal en un
cargo: hay que darle una estabilidad al personal.
13. Iniciativa: tiene que ver con la capacidad
de visualizar un plan a seguir y poder asegurar el éxito de éste.
14. Espíritu de equipo: hacer que todos
trabajen dentro de la empresa con gusto y como si fueran un equipo, hace la
fortaleza de una organización.
Max Weber:
Uno de los
fundadores del estudio moderno, antipositivista, de la sociología y la administración.
Junto a Karl Marx, Vilfredo Pareto,Ferdinand
Tönnies y Émile Durkheim, Max Weber fue uno de los
fundadores de la sociología moderna. Mientras Pareto y Durkheim trabajaron en
la tradición positivista siguiendo
los postulados de Auguste Comte,
Weber creó y trabajó en una tradición antipositivista, idealista y hermenéutica, al igual que Werner Sombart, su amigo y para entonces,
el más famoso representante de la sociología alemana. Estos trabajos iniciaron
la revolución antipositivista en las ciencias sociales, que marcó la
diferencia entre éstas y las ciencias
naturales, especialmente debido a las acciones sociales de los
hombres. Los primeros trabajos de Weber estaban relacionados con la sociología industrial, pero son más conocidos sus últimos
trabajos sobre sociología de la religión y sociología del gobierno.
- Sociología de la religión
Sus tres
ideas principales eran: el efecto de las ideas religiosas en las actividades
económicas, la relación entre estratificación
social e ideas religiosas, y las características singulares de
la civilización occidental.
Su objetivo
era encontrar razones que justificaran la diferencia entre el proceso de
desarrollo de las culturas Occidental y Oriental. En el análisis de sus
descubrimientos, Weber mantuvo que las ideas religiosas puritanas (y más ampliamente, cristianas) habían tenido un impacto
importante en el desarrollo del sistema económico de Europa y los Estados Unidos, pero destacó que esas no
eran las únicas causas del desarrollo. Entre otras causas que mencionó Weber
encontramos el racionalismo en
la búsqueda científica, mezclar observación con matemática, estudio sistemático
y jurisprudencia, sistematización racional de la administración gubernamental,
y empresa económica. Al final, el estudio de la sociología de la religión, de
acuerdo con Weber, apenas exploraba una fase de la emancipación de la magia,
ese "desencantamiento del mundo" que él atribuía como un aspecto
distintivo importante de la cultura occidental.
- La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo
En La Ética Protestante y el Espíritu del
Capitalismo, Max Weber presenta la tesis de que la ética y las
ideas puritanas influyeron
en el desarrollo del capitalismo.
La devoción religiosa es usualmente acompañada de rechazo a los asuntos
mundanos, incluyendo el rechazo a la búsqueda de una mejor posición económica.
¿Por qué no es éste el caso del protestantismo? Weber se refiere a esta paradoja.
Define al
"espíritu del capitalismo" como las ideas y hábitos que favorecen la
búsqueda racional de
ganancias económicas. Weber señala que tal espíritu no existe solamente en
la cultura
occidental, cuando lo consideramos una actitud presente en los
individuos ya que también hay que tomar en cuenta que estos individuos –
empresarios heroicos, como él los llama, no podrían, por sí solos, establecer
un nuevo orden económico (capitalismo).
Entre las tendencias identificadas por Weber estaban la ambición de ganancias
con un mínimo esfuerzo, la idea de que el trabajo es una maldición y una carga
que debe evitarse, especialmente cuando las ganancias de éste exceden lo que es
necesario para una vida modesta. "Para que una forma de vida bien adaptada
a las peculiaridades del capitalismo", escribió Weber, "pueda superar
a otras, debe originarse en algún lugar, y no solo en individuos aislados, sino
como una forma de vida común a grupos enteros de personas".
Muchos
otros observadores, tales como William Petty, Montesquieu, Henry Thomas Buckle y John Keats, también han comentado la
afinidad entre el protestantismo y el desarrollo del espíritu comercial.
Weber
mostró que algunos tipos de protestantismo favorecían la búsqueda racional del
beneficio económico y actividades mundanas que han tenido un significado
espiritual y moral positivo. No era el objetivo de esas ideas religiosas, sino
más bien un producto - la lógica inherente de dichas doctrinas y los consejos
derivados directa o indirectamente, promovían la planificación y auto-negación
de la búsqueda de un beneficio económico.
La frase
"ética en el trabajo", utilizada en comentarios actuales
se deriva de la "ética protestante" discutida por Weber. Fue adoptada
cuando la idea de la ética protestante fue generalizada para adaptarse a
los japoneses sintoístas, judíos y otros no cristianos.
El
hombre superior debía
mantenerse al margen de la búsqueda de riquezas. Como consecuencia, ser un
funcionario era preferido a ser un hombre de negocios, garantizando un status
mayor.
Weber
aseguraba que, mientras que diversos factores favorecieron el desarrollo de la
economía capitalista (largos períodos de paz, mejoras en el control de ríos, crecimiento poblacional,
libertad para la adquisición de tierras y para la emigración, libre elección laboral) éstos
se veían contrarrestados por otros (principalmente debidos a razones
religiosas):
§ Los avances técnicos se oponían a la base de la
religión, en el sentido que se consideraba que la alteración de los espíritus
ancestrales traía mala suerte. Se prefería la adaptación al mundo que su
cambio.
§ Las ventas de tierra
eran a menudo prohibidas o dificultadas.
§ Los grupos familiares
protegían a sus miembros de adversidades económicas, desalentando los pagos
de deudas,
disciplina laboral, y racionalización de los procesos de trabajo.
§ Estos grupos
familiares impedían el desarrollo de una clase urbana, entorpeciendo del mismo modo las instituciones
legales, la codificación de leyes, y la creación de una clase judicial.
Según
Weber, el confucianismo y el puritanismo representan dos tipos de
racionalización exhaustivos pero mutuamente exclusivos, que tratan de ordenar
la existencia humana de acuerdo a ciertas creencias
religiosas. Ambos favorecían la sobriedad y el autocontrol, siendo compatibles
con la acumulación de riquezas. Sin embargo, el objetivo del confucianismo era
lograr y preservar una posición de status, empleándolo como medio para una
adaptación al mundo, educación, auto
perfección, buenas maneras y piedad familiar. El puritanismo utilizaba dichos
medios para crear una herramienta de Dios. Esta intensidad de creencia y
entusiasmo de acción eran ajenas a los valores estéticos del confucianismo. Así,
Weber afirma que fue la diferencia en la mentalidad lo que contribuyó al
desarrollo del capitalismo en Occidente y su ausencia en China.
- La religión en la India: la sociología del hinduismo y el budismo
Weber vio
que el sistema de castas impedía el desarrollo de grupos urbanos con distintos
status.
Weber se
pregunta si la religión tuvo alguna influencia en la rutina mundana, y en su
caso, cuál fue su impacto en las conductas económicas. Subraya la idea de un
orden mundial inmutable consistente en ciclos eternos de reencarnación y el
desprecio de lo mundano, encontrando que el sistema tradicional de castas,
apoyado por la religión, ralentizaba el desarrollo económico y el capitalismo.
Destaca que
las creencias tienden a interpretar el sentido de la vida como una experiencia
mística, que los intelectuales suelen ser apolíticos, y que el mundo social
estaba fundamentalmente dividido entre los educados, cuyas vidas se orientaban
hacia la conducta ejemplar de un profeta o sabio, y las masas no educadas,
cautivas de su rutina y creencias mágicas. No hubo ninguna profecía mesiánica
que pudiera haber dotado de un
plan y sentido a la vida cotidiana comunes a educados y no educados.
Argumenta que fueron precisamente estas profecías mesiánicas en Oriente Próximo
los que evitaron que los países occidentales siguieran los caminos de
desarrollo chinos e indios. Su siguiente trabajo, Judaísmo antiguo, fue un intento de probar esta teoría.
Weber
define el comportamiento económico judío como "capitalismo paria" e
irracional (en referencia al capitalismo "racional" cristiano).
- Sociología de las políticas y gobierno
Dentro de
la sociología de las políticas y gobierno, el ensayo más significativo de Weber
es probablemente La política como
vocación. En él, Weber revela la definición de estado que se ha
convertido tan importante en el pensamiento social occidental: que el estado es
la entidad que reclama el monopolio sobre el legítimo uso de la fuerza física.
La política se debe entender como cualquier actividad a la que puede dedicarse
el estado para influir sobre la distribución relativa de fuerza. La política,
por tanto, se deriva del poder.
Weber
distinguía tres tipos puros de liderazgo político, dominación y autoridad:
dominación carismática (familiar y religiosa), dominación tradicional
(patriarcas, patrimonialismo, feudalismo), y dominación legal (ley y estado
moderno, burocracia).
Asegura que
en un tipo puro de regla tradicional, una resistencia al maestro suficiente
puede llevar a una revolución tradicional. Por ello, alude a un movimiento
inevitable hacia una estructura racional-legal de la autoridad, utilizando una
estructura burocrática. Así, esta teoría puede ser vista en ocasiones como una
parte de la teoría social evolucionista. Ésta enlaza con su concepto más amplio
de racionalización sugiriendo la inevitabilidad de un movimiento en esta
dirección.
Weber es
también conocido por su estudio de la burocratización de la sociedad, los modos
racionales en los que las organizaciones sociales aplican las características
de un tipo ideal de burocracia. Muchos
aspectos de la administración pública moderna vuelven a él, y un servicio civil
clásico y organizado jerárquicamente del tipo continental es denominado servicio civil weberiano, aunque esto
es sólo un tipo ideal de administración pública y gobierno descrito en su obra
magna Economía y sociedad,
y uno que no le gustaba especialmente, ya que lo consideraba únicamente
eficiente y exitoso. En su trabajo, Weber hace una descripción, que se ha
vuelto famosa, de la racionalización (de la que la burocratización es una
parte) como un cambio desde una organización y acción orientada a valores
(autoridad tradicional y autoridad carismática) a una organización y acción
orientada a objetivos (autoridad racional-legal).
- Economía
Weber era
el representante de la escuela de economía alemana histórica más joven. Su
contribución más valorada en este campo es su trabajo La ética protestante y el espíritu del
capitalismo. Se trata de un ensayo sobre las diferencias entre las
religiones y la riqueza relativa de sus seguidores.
Esta tesis
asegura que la investigación social, económica e histórica no puede nunca ser
totalmente inductiva o descriptiva ya que uno debe siempre aproximarse a ella
con un aparato conceptual. Este aparato fue identificado por Weber como tipo ideal. Se basa en lo siguiente:
un tipo ideal se forma a partir de características y elementos de ciertos
fenómenos dados, pero no intenta corresponderse con todas las características
de un caso particular. Es interesante compararlo con el concepto de Ferdinand
Tönnies de tipo normal.
Weber
concedió que el empleo de tipos ideales era una abstracción, pero afirmaba que
sin embargo era esencial si uno pretendía entender cualquier fenómeno social
particular, ya que, a diferencia de los fenómenos físicos, ellos involucran
comportamientos humanos que deben ser interpretados por tipos ideales. Esto,
junto con su argumentación antipositivista, puede ser visto como la
justificación metodológica para la asunción del hombre económico racional (Homo economicus).
Weber
formuló una teoría de tres componentes de estratificación, cuyos componentes
conceptuales son una clase social,
un estatus y
un partido político.
La clase
social se basa en la relación con el mercado determinada económicamente (nivel
económico). El estatus se basa en cualidades no económicas, como el honor, el
prestigio o la creencia religiosa. El partido hace referencia a las
afiliaciones de carácter político.
Estas tres
dimensiones tienen consecuencias en lo que Weber denominó oportunidades vitales.
Weber hizo
múltiples contribuciones a la economía, incluyendo una historia económica de la
sociedad agraria romana; o un trabajo sobre los roles duales del idealismo y el
materialismo en la historia del capitalismo en su Economía y sociedad, que presenta sus críticas o revisiones de
algunos aspectos del marxismo. Finalmente, su Historia económica general es quizá su mayor logro en la
investigación empírica.
Gran parte
del trabajo de las organizaciones procede de su trabajo sobre la burocracia. Ella deriva de la acción
racional es la acción social. Sus ideas sobre la relación del protestantismo y el desarrollo
del capitalismo son extraordinariamente
polémicas. Visto por muchos como una suerte de diálogo con Marx sobre el
desarrollo de las sociedades.
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